CHOPARD
Hot couture

CHOPARD




Creado en 1993 en una alianza innovadora entre el acero y los diamantes, el Happy Sport destila desde hace casi tres décadas su audacia y su modernidad en el universo de la relojería. Extiende su poder de seducción hasta las cumbres nevadas con el Happy Snowflakes, una colección cápsula que ilustra maravillosamente el alcance de los talentos y de la creatividad de Chopard.

 Como una bola de nieve llena de alegría y de frescor que rompe la monotonía del invierno, un reloj de acero de 30 milímetros de diámetro orquesta sobre su esfera plateada trabajada en un delicado martelé el baile de los icónicos diamantes móviles y el de un delicado copo de nieve de oro engastado, Este reloj, disponible con un bisel pulido o engastado de diamantes, late al ritmo del movimiento automático Chopard 09.01-C con 42 horas de reserva de la marcha. Se presenta sobre una correa de cuero blanco y se puede combinar con un colgante a juego realizado en oro ético blanco de 18 quilates y diamantes.

Contemplar la danza del tiempo 

Femenino y lúdico, técnico y precioso, atemporal y moderno: el Happy Sport representa la quintaesencia de todo un éxito relojero. Con sus diamantes móviles en total libertad entre los dos cristales de zafiro que coronan la esfera, lleva dentro la esencia del estilo sport-chic, cualquiera que sea la ocasión y la estación del año. 

Fabricado en acero con un diámetro de 30 milímetros, ante la llegada del invierno el icono de Chopard combina sus tres diamantes móviles con un copo de nieve de oro ético blanco de 18 quilates engastado y se metamorfosea en Happy Snowflakes.

El reloj Happy Snowflakes está disponible con un bisel pulido o vestido de un engaste de diamantes, mientras que la corona facetada está adornada con un zafiro, Su caja de formas redondas y femeninas alberga el movimiento automático Chopard 09.01-C que garantiza hasta 42 horas de reserva de la marcha, este calibre, completamente realizado en los talleres de la manufacture, es visible a través del fondo transparente del reloj. Una elegante correa de cuero blanco satinado completa el aire invernal del reloj. 

Una puesta en escena deslumbrante 

Con la colección Happy Sport Chopard ha sabido revolucionar la relación de las mujeres con el tiempo: ellas no solo ven la hora, sino que contemplan la coreografía incesantemente renovada de los móviles que dan vueltas sobre la esfera. Una proeza técnica que solo algunos Artesanos coreógrafos de diamantes pueden lograr, cuidando, durante el ensamblaje del reloj, de que cada móvil esté colocado de modo y manera que su baile no se encuentre jamás con el más mínimo obstáculo

Para crear el telón de fondo de este cuadro encantador los talleres de la Casa han imaginado para el Happy Snowflakes una esfera plateada en martelé, cuyos múltiples reflejos captan la luz y juegan con el resplandor de los diamantes y el copo móvil. Gracias a este trabajo virtuoso la esfera reproduce maravillosamente la pureza de un manto de nieve centelleando bajo los rayos de un sol invernal, Ofrece una disposición muy elegante de las horas, los minutos y los segundos que se completa con agujas e índices romanos rodiados. 

La Casa declina también su copo móvil en un colgante de oro ético blanco de 18 quilates a juego, lleno de alegría y de frescor, desvela una feminidad llena de elegancia y de libertad de espíritu. 

En los orígenes de los diamantes móviles

Desde su invento en 1976 en el corazón de los talleres Chopard, los diamantes móviles extienden su aura sobre el mundo. Adoptados enseguida por las mujeres, estos diamantes que se encuentran entre dos cristales de zafiro sobre una delicada peonza de oro destilan su Alegría de Vivir en un torbellino de luz.

En el origen de esta idea innovadora se encuentra la visión de una cascada y sus etéreas salpicaduras que inspiró a los artesanos diseñadores de la Casa el deseo de liberar a los diamantes de su engaste para darles todo su resplandor. Desde entonces, libres, bañados en luz y ligeros, los bien denominados «Happy Diamonds»han ido adquiriendo su reputación a través de una serie de colecciones de joyas y de relojes audaces y admiradas en todo el mundo. 
Happy Snowflakes

Alpine Eagle Frozen

Un reloj surgido de los glaciares

Inspirada por la gracia del águila y los Alpes, la colección sport-chic de Chopard acoge dos nuevas versiones del Alpine Eagle Frozen. Realizados en oro ético de 18 quilates blanco o rosa, su caja de 41mm de diámetro, su bisel y su correa integrada están completamente engastados con diamantes, sin renunciar en absoluto al saber hacer técnico, estas versiones joyeras del reloj de las «águilas contemporáneas» están equipadas con el movimiento automático Chopard 01.03-C con 60 horas de reserva de la marcha, gracias a la riqueza de sus diamantes, que recuerdan a los delicados copos de escarcha que cubren los glaciares de los Alpes, brillan con un aura ética y responsable. 

El dominio interno del arte del engaste  

Dos relojes Alpine Eagle Frozen se incorporan a la colección sport-chic de Chopard expresando su majestuosidad a través de la riqueza de sus diamantes sublimados por el arte del engaste. Un saber hacer que mantienen los Artesanos de la Casa, que conenorme paciencia han engastado íntegramente en oro ético de 18 quilates un pavéformado por 872 diamantes (un total de 12,27 quilates) en la caja, el bisel, la esfera y,por último, en cada uno de los eslabones de la correa. Un reto que requiere un mínimo de 20 horas de un minucioso trabajo para cada uno de los ejemplares. 

Así, estos dos nuevos modelos engastados, de un diámetro de 41mm (el formato Large) completan la oferta de la colección Alpine Eagle que se presentó en 2019 y que ya cuenta con numerosas versiones en tamaño Small (36mm), Large (41mm) y Extra-Large con  movimiento cronógrafo (44mm), de Lucent Steel A223 y oro ético o bien de oro ético, así como un modelo exclusivo de titanio equipado con un movimiento de alta frecuencia. Hasta ahora la versión Alpine Eagle Frozen estaba únicamente formada por una referencia de oro ético blanco engastado y de tamaño Small.

Chopard reafirma a través del brillo de las piedras preciosas la profundidad de la inspiración que la colección ha encontrado en la naturaleza, a la que se rinde homenaje como el mayor de los arquitectos. Aquí, los glaciares y las nieves eternas de las cumbres alpinas, luminosos e inmaculados, son los que han guiado el diseño: «Alpine Eagle Frozen está directamente inspirado en los glaciares alpinos y en los rayos de sol que en ellos se reflejan con todo su resplandor. Cada uno de los diamantes utilizadosen este reloj brilla como si fuera un copo de nieve posado en la cima de las montañas», explica Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard y también el creador de la colección junto a su hijo y su padre. 

En el Alpine Eagle Frozen se encuentran todos los elementos emblemáticos del diseño puro y personal de la colección: los ocho tornillos indexados que permiten fijar el bisel sobre una caja redonda de flancos estilizados, la correa integrada y, además, la rosa de los vientos – que desde la Antigüedad indica el camino a los aventureros – grabada sobre la corona de oro. En la esfera la legibilidad de las horas y los minutos también está garantizada, tanto de día como de noche, por unas agujas facetadas y unos números romanos rodiados y cubiertos de SuperLuminova® Grade X1.

La garantía de fiabilidad 

Tanto en la ciudad como en la montaña, los relojes Alpine Eagle Frozen pueden contar con la fiabilidad de un movimiento automático visible al dorso del reloj a través de un cristal de zafiro. El Chopard 01.03-C está minuciosamente realizado por los Artesanos de la Casa a partir de 182 componentes. Es objeto de un cuaderno de cargas estricto que garantiza una reserva de la marcha de 60 horas y una gran fiabilidad

La unión entre la ética y la estética 

En Chopard el compromiso con la ética es una realidad que necesariamente se transmite a través de las creaciones que se llevan a cabo en sus talleres, Como todos los relojes y las joyas de oro que llevan el emblema de la Casa desde julio de 2018, los relojes Alpine Eagle Frozen están completamente realizados a partir de oro ético. Por su parte, los diamantes que se han empleado en su adorno proceden de proveedores certificados por el Consejo de Joyería Responsable (RJC). Como prueba de que siempre es posible orquestar el encuentro entre la ética y la estética, la familia Scheufele, que dirige Chopard de generación en generación, se esfuerza con convicción en crear unos objetos que sean tan bellos por dentro como por fuera. 

Happy Sport

Un himno a la alegría de vivir 

Siempre en movimiento y lleno de alegría de vivir,  tal es la naturaleza de Happy Sport. Reinventado sin cesar desde su creación en 1993, tiene múltiples vidas, al igual que las mujeres que llevan sus diamantes móviles que circulan tan libremente como la imaginación creativa de los talleres de relojería de la Casa Chopard. El nuevo Happy Sport, cuya caja de 36 mmalberga un movimiento automático, se viste con una correa metálica y se anima con unos tonos cálidos y preciosos. La versión de acero presenta una esfera rosa y la versión de dos materiales, acero y oro ético rosa, una esfera dorada. 

En 1993 Chopard marca la historia de la relojería femenina, el primer reloj en combinar el acero con los diamantes, Happy Sport fue toda una genialidad. Unos diamantes liberados de su engaste revolotean alegremente sobre la esfera del reloj, entre dos cristales de zafiro, acompañando en cada uno de sus movimientos a las mujeres que los llevan. Más allá de la proeza técnica que supone, Happy Sport representa una auténtica oda a la libertad, a la alegría de vivir y a la feminidad. Convertido en todo un icono relojero, desde entonces no ha cesado de reinventarse en un baile permanente en la muñeca de las mujeres. 

Un icono renovado 

Chopard presenta unas nuevas versiones de este concepto fértil, portador y siempre lúdico, dos Happy Sport de un diámetro de 36 mm, provistos de un movimiento automático y montados sobre una correa metálica se animan con unas esferas inéditas. Por un lado, un Happy Sport completamente realizado enacero y cuyos siete diamantes móviles circulan sobre una esfera de color rosa, cálido y tornasolado, obtenida mediante tratamiento galvánico y cuyo centro está delicadamente trabajado en guilloché. Por otro, un modelo fabricado en dos materiales combina el oro ético rosa con el acero. 

De este modo, el bisel facetado,las tuercas al nivel de las asas y también una parte de los eslabones centrales son de oro ético rosa de 18 quilates la apuesta por el color se prolonga de manera natural hasta la esfera dorada obtenida mediante tratamiento galvánico y cuyo centro también está decorado en guilloché. En contraste con el gris del acero, las agujas y los índices representan un papel cálido, animado y precioso, como solo el Happy Sport sabe ser.